sábado, 13 de septiembre de 2014

Y como una polilla me lanzaré al fuego anonadado por su belleza. Ante la primera oportunidad que la existencia me conceda, ausente de cualquier tipo de miedo, hallaré la muerte en la unión a mi candente amor. No puedo saber si este de verdad me querrá en su seno pero si no ardo por la gracia de su corazón seré feliz siendo consumido por la fuerza de su ira. El frío no afecta a las cenizas.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Recuerdo.

Un sueño, una fantasía, un delirio. Dejar volar la imaginación para verte inmerso en un mundo donde a tu placer el viento sopla, los pájaros cantan, el Sol con ternura te baña con sus rayos. Las nubes sobre el firmamento dibujan bellas escenas y el césped se torna mas cómodo que cualquier colchón. Sereno llenas tus pulmones con el aire puro. El Sol se dispone a ponerse cuando al emitir su más bello color dibuja una silueta. El mundo se agrieta y al abrir los ojos despierto otra vez en mi cama. Mi cabeza rebosa penas y dolor de nuevo. Bajé del cielo para verme inmerso en este valle de lágrimas, y de nuevo, al recordar ese fantasma mi mente se queda en blanco. ¿Que podría ser eso que en pleno paraíso se manifiesta y me da a conocer el dolor?¿Que podría ser eso que en medio de este cruel mundo me da a conocer la serenidad?. Claramente es algo que transciende mi razón. Capaz de quitar importancia a los problemas terrenales, capaz de ridiculizar al Edén. La belleza que en mis recuerdos busco no es algo fácil de percibir pues va mas allá de cualquier sentido. El calor, la tranquilidad. En mi rostro se podría vislumbrar una sonrisa sincera si no fuese, ciertamente, tan triste. En mi habitación me hallé tratando de rebuscar en mi corazón por sensaciones que jamás experimenté, un calor que jamás me llegó a llenar, un espectro al que jamás llegué a ver. Y aún así mis ansias arden en mi pecho por poder abrazar a ese Sol poniente y en un beso quemarme hasta que que el mundo deje de existir o yo mismo desaparezca.

martes, 26 de agosto de 2014

Por Laura.

Quieto permanezco sentado con una sonrisa en un suelo que amenaza con devorarme. Lo que un día fue tierra ahora se torna en fango. Paralizado estoy para no ser engullido por la oscuridad pero los agitados movimientos de mi alma me hacen profundizar en estas arenas movedizas. Y así en un último grito quedo totalmente atrapado en las tinieblas que presionan contra mi pecho. Quedo atrapado en un lugar donde no existe la luz, donde mi alma iracunda encuentra la paz, un mar de silencio. Aislado del mundo las preocupaciones se vuelven borrosas. No hay dolor ni sufrimiento en este espacio vacío. Mi mente se queda en blanco y de ella brota la luz. Un ángel se manifiesta y su calor seca y quiebra la tierra. Vuelvo a ser yo y el ángel una mera ilusión. Solo estoy, quietamente sentado con una falsa sonrisa en una tierra que amenaza con devorarme.

domingo, 24 de agosto de 2014

Para Laura :D

Jamás hubiese creído antes de verte,
que una sonrisa la carne puede fundir,
la existencia de una belleza sin leyes
y un corazón capaz de inspirarme a vivir.

Vender yo podría mi alma al diablo
por acurrucarme bajo tu halo,
realizar rizos en tu cabello,
en mi garganta sentir tu aliento.

Mis manos anhelan el candor de tu piel,
mi boca suspira buscando tus labios,
mis ojos se acercan a admirar tu tez
para que entre tú y yo no exista un espacio.

miércoles, 9 de julio de 2014

El olvidado

¿Puede haber algo peor que tras soportar la estancia en este valle de lágrimas darse cuenta que estás muerto en vida?. Un día cualquiera, persiguiendo la rutina, te detienes un instante a hacer algo que hasta entonces no había tenido ningún sentido para ti. Totalmente inmóvil buscas aislarte del resto del mundo. Sustituyes el canto de los pájaros por los latidos de tu propio corazón y empiezas a ser consciente de tu propio ser. Dentro de tu mente te encuentras totalmente solo. Una gélida sensación te nubla la vista, te hace tiritar y aún en ese hueco mundo te rodeas con tus brazos para darte calor. El calor no llega y sientes miedo por ello. Despiertas súbitamente de tu aletargamiento sudando. Tu pulso se encuentra acelerado y has empezado a hiperventilar. Alzas la mano hacia tu boca para intentar tranquilizarte y la respiración cesa. El terror se apodera de ti al darte cuenta del frío de tu aliento, su falta de sustancia y calidez. Corres al cuarto de baño para lavarte la cara. El agua templada contra tu faz te ayuda a relajarte y olvidar. Te frotas los ojos y en el espejo contemplas una habitación vacía. Huyes de esa imagen tan aterradora, aquella que duda de tu existencia y no la puedes enfrentar, tampoco podrías demostrar lo contrario. Una vez en la calle la luz del Sol te golpea.¿Será el astro rey capaz de calmar mi necesidad con su calor?¿darme a conocer pruebas de mi relevancia iluminando mi camino? Pero este se mofa de tu insignificancia. El Sol golpea violentamente con sus rayos el pavimento pero no sientes nada y al bajar la cabeza te percatas de que eres incapaz de encontrar tu sombra. Caes de rodillas ante el mundo,¿que querrá decir con esto?, un ser incorpóreo, sin sombra ni reflejo, incapaz de dar ni recibir calor. El reflejo fantasmal de una persona. Te sumerges en los recuerdos para protegerte de la insólita realidad pero aquellos recuerdos que considerabas bellos ahora se tornan banales. Lazos que en antaño creías fuertes como robles se han estrechado y cedido al deterioro. Gran parte de tu ser se encuentra podrido y no sabes cuando pudo pasar, cuando la muerte te alcanzó con su guadaña y te planteas si en algún momento llegaste a nacer. Nadie se percata de tu presencia y, mientras el mundo prosigue, el polvo te entierra, olvidado por todo todo, como una mancha que no deja huella.

domingo, 18 de mayo de 2014

Incorpóreo

Me encuentro pensando sobre aquello que no existe pero aun dada la imposibilidad de encontrarlo en este mundo físico, es. Grandes castillos construidos en el aire que aun siendo totalmente incorpóreos pueden incidir en gran medida sobre este mundo terrenal, llegando a convertirse en los grandes pilares que sostienen el cielo sobre la tierra y convierten al hombre en el ser que es ahora. La cultura puede verse como el reino en el que las personas se alzan soberanas empuñando las artes, las ciencias y las letras. Nuestro afán por comprender el mundo nos lleva a poseerlo, manipularlo y modificarlo a placer. Aún así existen fuerzas que las personas no llegamos a controlar, aquellas que sin embargo pueden llegar a dictar nuestra propia personalidad, los sentimientos. Lazos que nos unen a otros, fuerzas que nos mueven a placer, como marionetas, en principios fríos muñecos sin voluntad, somos animados por hilos de tristeza, odio o amor. Lazos que pueden marcarnos objetivos o unirnos a otras personas, en ocasiones de forma que solo una de ellas sea consciente del vínculo, a un extremo un invisible hilo y al otro una gruesa soga. Te arrebata la respiración impidiendo mediar palabra, tira hasta ponerte de rodillas. Impotente para cortarla buscas el final de la misma, levantas la mirada y corres hacia la inmensa luz en la que penetra el resto del cordel, una luz que jamás alcanzas. Pierdes el aliento en cada bocanada por la horca, se suman el cansancio, la extenuación.... Caes impotente en medio de un valle de lágrimas, atrapado por una jaula que tu mismo has creado, herido por tus propias manos por no haber sido capaz de alcanzar el cielo.

jueves, 15 de mayo de 2014

Escape

Todos nos sentimos agobiados en el transcurso de nuestra vida diaria. Con un tiempo libre mínimo y una gran cantidad de obligaciones nos vemos obligados a soportar una gran presión y generar estrés. Convivimos con ello intentando escapar continuamente ya sea intentando picar algo, yendo al baño o simplemente refujiandonos en nuestra mente para ausentarnos del mundo real. Podemos decir que nos desplazamos a un mundo más cálido que nos permite calmar el espíritu. Huimos del gélido viento que con fuerza erosiona nuestro ser para llenar los pulmones con la pura brisa que parece mecer tu cuerpo con una suave armonía, liberando fragancias que con suave contoneo te hacen olvidar el mundo terrenal del que bienes, un mundo en el que el tono rosado de tus mejillas da a entender que tu límite se aproxima y no la extasiante felicidad que te produce el melodioso canto que emana de la tierra. Lamentablemente las frías manos de la realidad te arrastran y una tras otra, te apartan de este locus amoenus, alejandote, haciendo de esta fantasía nada más que un sueño, un recuerdo amargo al contemplar la desdicha de haber sido desterrado de estas tierras.