domingo, 13 de diciembre de 2015

Y vi.

No existe el vacío donde se pegan las tripas, las entrañas se rozan y las vísceras escuecen. Nada pasa por los enredados intestinos que se tensan por simpatía. Que doloridos están los pulmones que no saben más que exhalar un aliento ardiente y frío. Que cansado parece el corazón que bombea sangre tan densa. En un cuerpo seco con piel de paja y ojos de graba. Que triste esa cabeza llena de lodo y maleza donde todo se esconde, se pierde y se hunde. Que torpes esas manos que no pueden ofender al soberano tomando como propia la habilidad de creador y manipulador, incapaz de transmitir o representar. Infeliz la lengua que pocos patrones posea, cerrando tantas puertas, degradando a un nivel tan poco humano. Que desdichado es el muñeco hecho a partir del mal reflejo de un niño enfermo, caprichoso y aburrido.

miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Que puedo hacer más que suspirar?

Cuan harto, cuan cansado me encuentro. A veces me pregunto si realmente debería hacer vida de ermitaño. Me aislaría del resto del mundo y cortaría esas cadenas cuyo óxido carcome mi piel.
Las relaciones sociales son un misterio que hace ya tanto tiempo escapó a mi comprensión... En esta vida apenas conseguí personas con las que mediar palabra y cuando al fin lo consigo resulta que todo se hace más complejo. Una afinidad, que no se basaba más que en el habla y la mutua convivencia en ciertas situaciones, evoluciona. De repente alguien cuya muerte me podría haber sido indiferente refleja todo un huracán de sentimientos, felices, desgarradores... Los terminas apreciando, a algunos como si fuesen indispensables. Son como lazos de seda que te acunan. Sin embargo, como en todo en lo que se necesitan dos individuos, hay dos mundos en el juego. Esos lazos no terminan siendo más que el adorno que joviales máscaras que ocultan una persona totalmente distinta a la que creías. Una persona que por convención social o pena te ha seguido el juego, para la cual no vales ni la mitad de lo que llegó a significar para ti. ¿ Amigos?, ¿ compañeros?, ¿ amores?, solo a un lado del espejo, por el otro perfectamente podrían dejarte pudrir. ¿De verdad existe alguien que te pregunte que tal estás por preocupación?, es algo que cada vez más dudo. Y si término quedándome quieto, aislado, me gustaría saber quien sería aquel que por mi ausencia derramaría lágrimas antes que olvido.

viernes, 23 de enero de 2015

Hgj / 3/2014

¿Por donde debería comenzar a alabar tu semblante? Aunque te sea difícil de creer, a través de mis córneas, tus rasgos se tornan de una belleza inconmensurable. ¿Que podría pasar para que una imagen dé dos reflejos tan distintos? Será pues que la culpa no es de la lente, si no de lo que se encuentra detrás. Aquello que dotado de la capacidad de sentir es capaz de recoger por los sentidos las sensaciones más inhóspitas.
Comenzaría por tu cabellera pues corona el retrato que me embelesa. Como un manantial de viva agua azabache, dibuja surcos creando un juguetear ondulado previa muerte, fluyendo taimada por tu espalda y derramándose sobre tu gentil pecho. Dicen que los ojos son las ventanas hacia el alma. Si así fuere no podría encontrar alma más pura pues en tu simple mirada puedo ver una candidez más que sobrecogedora. Adornada por unas sonrosadas mejillas que otorgan un adorable sentimiento a la expresión. Para terminar no podría hacer más que hablar de tu gran sonrisa. Tan espléndida como el sol en el alba, da al conjunto una belleza prácticamente inefable, innegable.... Finalizo aquí pues para no proseguir de forma indefinida. Podría seguir escribiendo de tus sutiles orejas, tu linda nariz, tus deliciosas curvas... pero me veo en obligación de terminar antes que el tiempo arrebate estas virtudes. Pues tendría que reiniciar este texto hablando de todas aquellas que aun palideciendo tu piel y entrando tu cuerpo en decadencia, para mi, te hacen más bella que cualquier otra.