miércoles, 9 de julio de 2014

El olvidado

¿Puede haber algo peor que tras soportar la estancia en este valle de lágrimas darse cuenta que estás muerto en vida?. Un día cualquiera, persiguiendo la rutina, te detienes un instante a hacer algo que hasta entonces no había tenido ningún sentido para ti. Totalmente inmóvil buscas aislarte del resto del mundo. Sustituyes el canto de los pájaros por los latidos de tu propio corazón y empiezas a ser consciente de tu propio ser. Dentro de tu mente te encuentras totalmente solo. Una gélida sensación te nubla la vista, te hace tiritar y aún en ese hueco mundo te rodeas con tus brazos para darte calor. El calor no llega y sientes miedo por ello. Despiertas súbitamente de tu aletargamiento sudando. Tu pulso se encuentra acelerado y has empezado a hiperventilar. Alzas la mano hacia tu boca para intentar tranquilizarte y la respiración cesa. El terror se apodera de ti al darte cuenta del frío de tu aliento, su falta de sustancia y calidez. Corres al cuarto de baño para lavarte la cara. El agua templada contra tu faz te ayuda a relajarte y olvidar. Te frotas los ojos y en el espejo contemplas una habitación vacía. Huyes de esa imagen tan aterradora, aquella que duda de tu existencia y no la puedes enfrentar, tampoco podrías demostrar lo contrario. Una vez en la calle la luz del Sol te golpea.¿Será el astro rey capaz de calmar mi necesidad con su calor?¿darme a conocer pruebas de mi relevancia iluminando mi camino? Pero este se mofa de tu insignificancia. El Sol golpea violentamente con sus rayos el pavimento pero no sientes nada y al bajar la cabeza te percatas de que eres incapaz de encontrar tu sombra. Caes de rodillas ante el mundo,¿que querrá decir con esto?, un ser incorpóreo, sin sombra ni reflejo, incapaz de dar ni recibir calor. El reflejo fantasmal de una persona. Te sumerges en los recuerdos para protegerte de la insólita realidad pero aquellos recuerdos que considerabas bellos ahora se tornan banales. Lazos que en antaño creías fuertes como robles se han estrechado y cedido al deterioro. Gran parte de tu ser se encuentra podrido y no sabes cuando pudo pasar, cuando la muerte te alcanzó con su guadaña y te planteas si en algún momento llegaste a nacer. Nadie se percata de tu presencia y, mientras el mundo prosigue, el polvo te entierra, olvidado por todo todo, como una mancha que no deja huella.

domingo, 18 de mayo de 2014

Incorpóreo

Me encuentro pensando sobre aquello que no existe pero aun dada la imposibilidad de encontrarlo en este mundo físico, es. Grandes castillos construidos en el aire que aun siendo totalmente incorpóreos pueden incidir en gran medida sobre este mundo terrenal, llegando a convertirse en los grandes pilares que sostienen el cielo sobre la tierra y convierten al hombre en el ser que es ahora. La cultura puede verse como el reino en el que las personas se alzan soberanas empuñando las artes, las ciencias y las letras. Nuestro afán por comprender el mundo nos lleva a poseerlo, manipularlo y modificarlo a placer. Aún así existen fuerzas que las personas no llegamos a controlar, aquellas que sin embargo pueden llegar a dictar nuestra propia personalidad, los sentimientos. Lazos que nos unen a otros, fuerzas que nos mueven a placer, como marionetas, en principios fríos muñecos sin voluntad, somos animados por hilos de tristeza, odio o amor. Lazos que pueden marcarnos objetivos o unirnos a otras personas, en ocasiones de forma que solo una de ellas sea consciente del vínculo, a un extremo un invisible hilo y al otro una gruesa soga. Te arrebata la respiración impidiendo mediar palabra, tira hasta ponerte de rodillas. Impotente para cortarla buscas el final de la misma, levantas la mirada y corres hacia la inmensa luz en la que penetra el resto del cordel, una luz que jamás alcanzas. Pierdes el aliento en cada bocanada por la horca, se suman el cansancio, la extenuación.... Caes impotente en medio de un valle de lágrimas, atrapado por una jaula que tu mismo has creado, herido por tus propias manos por no haber sido capaz de alcanzar el cielo.

jueves, 15 de mayo de 2014

Escape

Todos nos sentimos agobiados en el transcurso de nuestra vida diaria. Con un tiempo libre mínimo y una gran cantidad de obligaciones nos vemos obligados a soportar una gran presión y generar estrés. Convivimos con ello intentando escapar continuamente ya sea intentando picar algo, yendo al baño o simplemente refujiandonos en nuestra mente para ausentarnos del mundo real. Podemos decir que nos desplazamos a un mundo más cálido que nos permite calmar el espíritu. Huimos del gélido viento que con fuerza erosiona nuestro ser para llenar los pulmones con la pura brisa que parece mecer tu cuerpo con una suave armonía, liberando fragancias que con suave contoneo te hacen olvidar el mundo terrenal del que bienes, un mundo en el que el tono rosado de tus mejillas da a entender que tu límite se aproxima y no la extasiante felicidad que te produce el melodioso canto que emana de la tierra. Lamentablemente las frías manos de la realidad te arrastran y una tras otra, te apartan de este locus amoenus, alejandote, haciendo de esta fantasía nada más que un sueño, un recuerdo amargo al contemplar la desdicha de haber sido desterrado de estas tierras.

miércoles, 14 de mayo de 2014

¿ Quien se imagina lo divino?

Los humanos somos incapaces de ni siquiera aproximarnos a imaginar la imagen de lo glorioso. Dioses o diosas son ideas creadas por las personas que aun así son capaces de trascender aquello que nosotros conocemos como belleza y gracia. Seres cándidos o vengativos que actúan por capricho por su capacidad para hacerlo. La mera observación de estos entes sería capaz de hacer alcanzar la locura a un hombre pues sus cualidades son de tal magnitud que sería imposible para el cerebro humano asimilar la idea de que sea posible. Así cada uno relacionará al dios o diosa con su propio canon de belleza otorgándole a una idea una imagen totalmente idealizada. En este aspecto se puede apreciar cierto parecido con el amor. Una chica con su propio aspecto, proporciones y personalidad varía totalmente en los ojos del enamorado que le otorga cualidades por encima de cualquier otra mujer. Este percibirá en su cabeza rizos azabache que en ondulado contoneo se deslizan por sus hombros para morir en su espalda generando un calmado flujo de fragancia. Su rostro como el de una linda muñeca, poseedor de unos grandes ojos, como estrellas que te atraen y juegan a placer con tus sentidos, y unos carnosos labios que entre suspiro y susurro te llaman, buscando tomar el deseo que de tu corazón emana. Su cuerpo una esbelta silueta que recorres con los ojos de arriba a bajo jugando entre curvas esperando no terminar el camino, queriendo descansar plácidamente en sus valles y colinas, aguardando recoger de su tierra un calor que el mundo te a negado. Una diosa radiante que con palabras te da la vida, muestra una sonrisa capaz de sosegar a cualquier bestia, de hacer florecer campos... Mientras sostiene su corazón el mano y el cautivo totalmente encantado con palabras y actos se entrega totalmente a la voluntad de la divinidad.

martes, 13 de mayo de 2014

¿Un dulce aroma?

Quien no sabe que por algo ser dulce no significa que no pueda ser amargo. Es verdad que es una contrariedad y la verdad es que en mi inexperiencia culinaria soy incapaz de dar una respuesta a ese interrogante pero asociando este tema a la vida misma puedo decir que al igual que yo muchas personas profesaran esta opinión.
El deseo es uno de los grandes causantes de este fenómeno. El anhelar algo con tanta fuerza que puede llegar a ser doloroso. Sentir total impotencia ante la incapacidad de hacer nada y actuar como un observador por culpa del miedo de perder algo que nunca tuviste. Seguro que muchas personas se sintieron identificadas con este discurso pero lo que busco contar va más allá. Hablo de un deseo tan fuerte que genera repulsión la misma idea de alcanzarlo. Ser capaz de satisfacerse con la misma existencia del objeto de añoranza. Contemplar sus virtudes con miedo a mancillar su belleza te mantienes alejado sufriendo por alcanzarlo aún rechazando cualquier oportunidad de poseerlo. Así pongamos como ejemplo una hermosa rosa azul. Su tallo se alza trazando en el espacio hermosas curvas de un color que parece emanar vida, terminando en una graciosa y bien ordenada corona de pétalos que dan lugar a una sensación de calor aun mostrándose fría. Así quieres acercarte para hacerte con esta divina florecilla, poder acercarte lo suficiente para oler su delicioso aroma pero solo puedes pensar en que pasaría si al cogerla sus espinas desgarran tu piel y la manchas con tu sangre.